Mercado Negro

Intercambia tus ideas

Subscribe
sábado, 3 de diciembre de 2011

¡Por qué no me dejas en paz!

Publicado por Vanessa Cortés Peralta


Varios son los casos de encuentros de tercer tipo, pero Jennyfer Sánchez viene experimentando toda una vida de sucesos paranormales en su casa, desde posesiones hasta manifestaciones durante la madrugada.


   Jennyfer Sánchez de 21 años me cuenta sobre el extraño caso que vivió junto a su familia: desde la aparición de la sombra de un hombre sentado en su cama, movimientos de  objetos, entre otros.
   Me encuentro en la parte de afuera de la casa de Jennyfer, quien vive en el distrito de Magdalena. El resto de su familia está en oposición con respecto a hablar sobre el tema así que la entrevista será desde afuera de su casa.

Jennyfer en la puerta de su casa,
 donde fue visto el hombre de negro
y fue perturbada por el sonido de su timbre.
¿Cuál es la primera cosa que recuerdas haber sentido de pequeña?

Recuerdo que antes no había luz en el pasadizo de mi casa, y mi hermano mayor, que le tenía miedo a la oscuridad, siempre me pedía que le prenda la luz del baño que estaba al fondo. Cuando iba veía que salían manos de la primera puerta, así que cerraba los ojos y pasaba pegada a la pared y corría, pero igual sentía que me jalaban y me tocaban. En el regreso igual veía las manos: pasaba corriendo y con miedo (hace una pausa, mira hacia abajo y retoma). Era bien feo; hasta ahora me sigue dando miedo pasar por ahí. Sin embargo, de esas cosas nunca dije nada y creo que sólo me pasaban a mí, porque jamás me lo comentaron.

¿Qué hay dentro de ese cuarto?

En ese cuarto hay un cráneo porque el abuelo de mi abuelita era médico. Tú sabes, todos los médicos tienen huesos, manos, esas cosas y justo hay un cráneo que está  en los pies de la cama que nadie usa: está tapado con gorritos. Y mi abuela, cuando pasa, se para en esa puerta y le dice cosas para que proteja la casa; pero a mí no me gusta porque imagínate que tienes algo de alguien, y esa persona regresará por ese algo. Yo no siento que me proteja, al contrario, siento que me asusta.

¿Otro hecho que haya sucedido en tu casa?      
                  
Los ruidos de noche. Yo siempre me despertaba a las tres o cuatro de la mañana y escuchaba ruidos que eran demasiado perturbadores y aterradores; me moría de miedo. No sabría describírtelo exactamente, pero eran algo así como si escuchara una cadena arrastrándose por piedras. ¡Me tapaba pero igual lo escuchaba! Yo duermo con mi abuelita a mi costado, y al despertar la miraba  y seguía durmiendo. A veces despertaba y decía ¡mamá, mamá! y mi abuelita reaccionaba y me decía que me calme.

¿Has tenido algún objeto extraño en tu cuarto?

Un día me regalaron una cabrita de peluche y la puse en mi cama que estaba llena de juguetes, pero con ella no podía dormir porque me daba miedo: sentía  que me miraba raro y se movía de lugar. Estaba sentada frente a mí y se caía hacia adelante; no era porque yo me movía sino porque el peluche estaba ahí adelante, y veía justo cuando se caía.

¿Tu abuela no ha sentido o visto cosas en tu cuarto?

Hace dos años mi abuelita se despertó en la madrugada y vio la sombra de un hombre de negro que tenía puesta su mano encima de mi cabeza: cerró, abrió los ojos y ya no estaba. Justo esa noche el guachimán de la cuadra dijo que estaba durmiendo y le tocaron su caseta. Se despertó y vio a un hombre que entró a mi casa vestido de negro con un sombrero del mismo color y una capa larga; pero nunca se escuchó  el cierre de la puerta ni nada y es la misma sombra que vio mi abuelita.

¿Qué es lo más reciente que ha pasado en tu casa?

En la madrugada, cuando antes había timbre, siempre empezaba a sonar repetidas veces entre las dos y las cuatro de la mañana. La primera vez todos nos despertamos y mi papá salió a ver quién era pero no había nadie; nos fuimos a dormir y justo cuando ya nos echamos todos de nuevo, otra vez tocaron. Mi mamá salió y no había nadie. Ni en la mañana ni en la noche pasó nada pero en la madrugada volvió a pasar lo mismo. De ahí cambiamos de timbre porque pensábamos que estaba malogrado, sin embargo, siempre pasaba lo mismo hasta que un día el timbre comenzó a sonar tantas veces que comenzó a salir humo de la cajita del timbre de donde sale el sonido. Entonces, mi mamá salió al patio y bajó la palanca de la luz, ya que pudo ocurrir un corto circuito o algo. Desde ahí  ya no hay timbre en mi casa. Para mí es raro que justo sea en la madrugada, pero mis papas no creen en nada.

Tengo entendido que tu hermano fue poseído por un demonio hace dos años, ¿desde ahí no ha pasado nada fuera de lo normal con tu hermano?

No, nada fuera de lo normal, pero tiene pesadillas: sueña que entra a la casa y lo miran unos ojos rojos o, simplemente, sueña con muertos. ¡Cosas feas!

¿Tú qué sentiste en esa semana?

Después de lo que le pasó a mi hermano, he tenido pesadillas con esa voz que tenía él en ese momento. Soñaba que me decía que si seguía contando lo que había pasado o seguía investigando, le iba a pasar algo a la persona que más quería. Además, cuando he estado  durmiendo sentía que ya estaba despierta, pero mi cuerpo seguía dormido, no podía despertarme, trataba de moverme y de gritar mamá o  que alguien me despierte, y no podía abrir los ojos. Hasta que de ahí esperé un rato, me calmé y ya pude abrir los ojos.

 ¿Lo más inexplicable que te haya sucedido?

Una vez se fue la luz de mi casa, y  mi mamá, mi hermano y mi abuelita salieron. Yo estaba entre la entrada de mi sala y el pasadizo; era chiquita y tendría entre cuatro o cinco, años y desde el fondo del pasadizo vi que algo se me acercó; era como una sombra luminosa que se me acercó y me empujó. Y después de eso, ya no recuerdo nada más.

¿En un futuro planeas irte de tu casa o seguir viviendo acá?

Me gustaría destruir toda la casa y volver a construirla porque es antigua. Yo siento que pasan estas cosas ya que es antigua. No siento pesada mi casa o supongo que ya  me he acostumbrado.

2 comentarios:

Nessa Erre dijo...

En esa casa no dormiria... Definitivamente no.

Vanessa Cortés Peralta dijo...

No hay manera! ni te dejarían descansar.

Publicar un comentario